La marcha en favor de la familia y la vida, celebrada el jueves día 9 de noviembre y que congregó a un millar de personas, tuvo también carácter de procesión, ya que estaba encabezada por la imagen de la Virgen de Czestochowa. El ícono, reproducción del original que se encuentra en el Santuario del mismo nombre, en Polonia, fue traído a Puyo por el padre y misionero polaco León Juchniewicz.

-¿De dónde viene esta imagen?

-Se trata de un gran proyecto (ver www.deoceanoaceano.org) que lleva en peregrinación esta réplica de la Virgen de Czestochowa por todo el mundo. Partió de Vladivostok, ciudad rusa de la costa del Pacífico, en el año 2012, cruzó toda Asia y Europa y pasó el Atlántico hasta América. Desde el 24 de marzo de este año está en Ecuador, donde por vez primera ha pasado al hemisferio sur.

-Usted subraya que se trata de una iniciativa de laicos católicos y ortodoxos.

-Compartimos el mismo pensamiento en cuanto a la defensa de la vida y la familia según el proyecto de Dios.

-¿Qué acogida está teniendo en el Ecuador?

-Muy grande, muy positiva. En todo el mundo es así y por eso ahora va a recorrer toda América Latina.

-Aquí, en el Puyo, la respuesta a la convocatoria ha sido excelente.

-El pueblo ecuatoriano es muy mariano y le tiene una gran devoción a la Virgen en sus diferentes advocaciones. La gente siente el amor por la Madre de Dios. Así que la respuesta aquí ha sido estupenda, con actos de cariño espontáneos muy lindos. Y luego, en la Catedral, me quedé impresionado por la acogida.

-Además, estaban todos los Obispos del país.

-Es algo histórico, sí. En los cinco años de peregrinación por el mundo, es la primera vez que la réplica de la imagen de la Virgen de Czestochowa ha sido recibida por todos los prelados de una Conferencia Episcopal católica.

-¿Qué deberíamos saber de esta advocación, aparte de que era la de San Juan Pablo II?

-Según una antigua tradición, el cuadro original es obra de San Lucas, quien lo realizó en la mesa de la misma casa de la Sagrada Familia de Nazaret.

-Impresionante. ¿Y cómo llegó a Polonia?

-Tuvo muchas peripecias. El ícono fue descubierto por la madre de Constantino, Santa Elena, y llevado por ésta a Constantinopla. Posteriormente, fue trasladado a lo que hoy es Ucrania y, hace 600 años, con la invasión de los tártaros, un rey polaco, tras una batalla, salvó la imagen y, de regreso, pasando por el pueblo de Czestochowa, se obró el milagro de que el cuadro no quiso continuar el viaje, quiso quedarse en ese lugar.

-Y ahí sigue, siendo venerada como patrona de los polacos.

-Hay un monasterio de los monjes de San Pablo y un santuario donde se conserva. Es la capital espiritual de Polonia. Cada año, desde hace 300 años, se celebra una peregrinación nacional, en la que los polacos acuden a pie, caminando algunos más de 600 km. Es muy especial.

-¿Y no acuden peregrinos de otros países?

-Sí, también. Yo mismo, como peregrino, me he topado con devotos procedentes de España, Italia, Francia y otros países europeos, que acudían caminando, rezando, alabando a Dios y pidiendo por diferentes intenciones. Algo increíble.

-¿A dónde viajará la réplica del ícono a partir de ahora?

-Regresará a Santo Domingo, a completar las visitas pendientes a las parroquias. Luego, según la demanda de los Obispos, irá a las distintas diócesis del país. Y, en los próximos tres años, está previsto que acompañe a los jóvenes a la Jornada Mundial de la Juventud de Panamá en el 2019 y que visite Belize, Colombia y Brasil.

La tarea de una Madre no acaba nunca.

 

Un misionero con 30 años en Ecuador

 

El P.León Juchniewicz es un sacerdote polaco que lleva treinta años como misionero en Ecuador. Está radicado en Santo Domingo de los Tsáchilas como párroco y sensibilizando en favor de la familia. Hace cuatro años, en un congreso de familias celebrado en Guayaquil, le llamaron desde Polonia para pedir su colaboración acompañando la réplica del ícono de la Virgen de Czestochowa en su recorrido por Ecuador, y así lo está haciendo. Por ello, estuvo en Puyo, encabezando la marcha por la familia. Impresionado por el fervor de los puyenses por la Madre de Dios, nos manda un mensaje: “No pierdan ustedes esta devoción a la Virgen. Y sepan manifestar lo que es la familia según el proyecto de Dios y la defensa de la vida desde su concepción y hasta su muerte natural”.